El mantenimiento de una puerta automática no es un gasto, es una inversión que protege tu seguridad y tu bolsillo. Una puerta bien mantenida funciona de forma fiable durante décadas, mientras que una puerta sin revisiones puede convertirse en un problema costoso y peligroso. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber para mantener tu puerta automática en perfecto estado.
Por qué es imprescindible el mantenimiento
Una puerta automática combina componentes mecánicos (muelles, cables, guías, rodamientos), eléctricos (motor, centralita, cableado) y electrónicos (sensores, mandos, receptores). Todos estos elementos están sometidos a desgaste por el uso diario, las condiciones climáticas y el paso del tiempo.
El mantenimiento adecuado prolonga la vida útil de la puerta entre un 30% y un 50%, reduce el consumo energético del motor y, lo más importante, garantiza que los sistemas de seguridad funcionen correctamente. Una fotocélula que no detecta un obstáculo o un limitador de fuerza mal calibrado pueden provocar accidentes graves.
Normativa de seguridad
La normativa española (Real Decreto 842/2002 y UNE-EN 13241) establece que las puertas automáticas deben someterse a revisiones periódicas para garantizar el cumplimiento de los estándares de seguridad y el marcado CE.
Mantenimiento preventivo frente a correctivo
Mantenimiento preventivo
El mantenimiento preventivo consiste en revisiones programadas para detectar y corregir problemas antes de que provoquen una avería. Incluye la inspección visual de todos los componentes, la lubricación de las partes móviles, el ajuste de tensiones y la comprobación de los sistemas electrónicos. Este tipo de mantenimiento es siempre más económico que la reparación de urgencia y evita el tiempo de inactividad de la puerta.
Mantenimiento correctivo
El mantenimiento correctivo se realiza cuando la puerta ya presenta un fallo: un motor que no arranca, una guía desalineada, un mando que no responde o un muelle roto. Aunque a veces es inevitable, la gran mayoría de intervenciones correctivas se pueden prevenir con revisiones periódicas. Una avería que habría costado unos pocos euros en mantenimiento preventivo puede convertirse en una reparación de varios cientos de euros si se deja sin atender.
Componentes clave y frecuencia de revisión
Motor y grupo de tracción
Verificar el estado de engranajes, correas o cadenas, nivel de aceite (en motores hidráulicos) y conexiones eléctricas. Comprobar que no haya ruidos anormales ni vibraciones excesivas. Un motor que se calienta en exceso o que tarda más de lo habitual en completar el recorrido indica un problema que requiere atención inmediata.
Guías y raíles
Limpiar las guías de suciedad, hojas, arena y residuos. Comprobar la alineación y lubricar con productos específicos (nunca grasa común, que acumula suciedad). Un raíl sucio o desalineado fuerza el motor, acelera el desgaste de las ruedas y puede provocar que la puerta se atasque.
Muelles y cables
Inspeccionar visualmente la tensión de los muelles de compensación y el estado de los cables de acero, buscando signos de oxidación, deshilachado o deformación. Nunca manipular muelles sin formación profesional, ya que están sometidos a alta tensión y pueden causar lesiones graves.
Sensores y elementos de seguridad
Comprobar el funcionamiento de fotocélulas, bandas sensibles y limitadores de fuerza. Una fotocélula desalineada puede impedir el cierre de la puerta o, peor aún, no detectar la presencia de una persona o vehículo. Los limitadores de fuerza deben calibrarse periódicamente para que la puerta se detenga ante un obstáculo.
Mandos a distancia y centralita
Verificar el alcance de los mandos, el estado de las pilas y la correcta programación de la central electrónica. Si notas que el mando funciona solo a corta distancia o de forma intermitente, puede ser un problema de pilas, de la antena del receptor o de interferencias.
Frecuencia recomendada
Para viviendas y garajes residenciales recomendamos una revisión completa cada 3-4 meses. Para instalaciones comerciales e industriales con uso intensivo, la frecuencia debe ser mensual o incluso quincenal en entornos con mucho polvo o humedad.
Tareas de mantenimiento que puedes hacer tú mismo
Algunas tareas básicas de mantenimiento no requieren conocimientos técnicos y puedes realizarlas periódicamente:
- Inspección visual: observa si hay cables sueltos, piezas oxidadas, tornillos flojos o acumulación de suciedad en las guías.
- Limpieza de guías: retira hojas, arena y suciedad con un cepillo o un paño. Hazlo al menos una vez al mes.
- Comprobación de fotocélulas: pasa la mano por delante del sensor mientras la puerta se cierra. Debe detenerse y retroceder inmediatamente.
- Escucha activa: presta atención a ruidos nuevos (chirridos, golpes, zumbidos) durante la apertura y cierre. Son la primera señal de desgaste.
- Revisión de pilas del mando: cámbialas cada 12-18 meses, o antes si notas que el alcance disminuye.
Sin embargo, las tareas que impliquen manipulación de muelles, ajuste eléctrico o calibración de sensores deben realizarse siempre por un técnico cualificado por motivos de seguridad.
Señales de que tu puerta necesita atención profesional
Existen varios indicadores que no debes ignorar y que requieren intervención de un profesional:
- La puerta se mueve más lenta de lo habitual o se detiene a mitad de recorrido.
- Produce ruidos inusuales: chirridos metálicos, golpes secos o zumbidos del motor.
- El motor se calienta en exceso o emite olor a quemado.
- Los sensores parpadean sin motivo aparente o la puerta no responde al mando.
- La puerta rebota al intentar cerrar sin que haya ningún obstáculo visible.
- Se observan cables deshilachados, muelles deformados o piezas oxidadas.
- La puerta vibra o se desplaza de forma irregular por las guías.
Contratos de mantenimiento PORTAGAL
En PORTAGAL ofrecemos contratos de mantenimiento adaptados a cada tipo de instalación: viviendas particulares, comunidades de vecinos, locales comerciales y naves industriales. Nuestros contratos incluyen:
- Revisiones periódicas programadas según el tipo de uso.
- Tiempos de respuesta garantizados en caso de avería.
- Repuestos originales del fabricante.
- Informe técnico detallado después de cada revisión.
- Servicio técnico 24 horas para urgencias.
Nuestros técnicos certificados cubren toda Galicia. Más de 30 años de experiencia nos avalan.
Preguntas frecuentes sobre mantenimiento
¿Cada cuánto tiempo debo revisar mi puerta automática?
¿Puedo hacer yo mismo el mantenimiento de mi puerta?
¿Cuánto cuesta un contrato de mantenimiento?
¿Qué pasa si no hago mantenimiento a mi puerta automática?
¿El mantenimiento incluye la reparación de averías?
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